|
Rangers
derrotó en justicia por dos goles a cero a Everton
de Viña del Mar y avanzó al primer lugar
de su grupo y segundo de la escalerilla general.
R. LABRÍN, L. MARAMBIO
Y S. COLLADO
Diario El Mercurio
Lunes 18 de Agosto de 2008
Foto: Gentileza de Fidoxico
Rangers fue superior, aunque no los 90 minutos. En la
primera fracción fue el golero Gustavo Dalsasso
quien amagó el grito de gol de los locales en
sendas oportunidades. La más clara en los pies
de Sarabia, quien actuó de titular por una fascitis
que afecta a Cavallo.
Pero estaba Enzo Gutiérrez para
gestarse la ocasión de gol que no desaprovechó
con la de palo. "Nunca había hecho un gol
con la derecha, pero me tiene feliz que estemos ganando
de local y por el grupo que se ve muy bien", dijo
el argentino.
En la segunda etapa Everton tuvo lo
suyo y Ferrando otra vez fue fundamental para dejar
la portería en cero, hasta que apareció
nuevamente Gutiérrez para abriri su sombrero
y sacar un centro al corazón del área
el que es capturado por Cellerino, que con golpe de
cabeza en dudosa posición de adelanto, decreta
el dos a cero final a los 70 minutos. Gastón
queda con 9 tantos y de goleador en el torneo.
Everton terminó desesperado
con los ¡Ole, Ole! que bajaron desde las gradas
y con 8 hombres en cancha: dos expulsados y uno en el
hosputal cuando ya el calvo Acosta había agotado
los cambios, pero que no merma la victoria sin objeciones
del local.
Rangers ganó en justicia frente
al actual campeón y ahora juega el sábado
frente a Santiago Morning en la capital a las 16:00
horas.
La nota dramática
A las 17:15 horas, todos quedaron atónitos en
el Fiscal de Talca. De la nada, en una jugada que ocurría
lejos de la disputa por el balón, el delantero
viñamarino Jhon Jairo Castillo se desplomaba
como un fardo en el terreno de juego.
Nadie encontraba explicación
para lo que estaba ocurriendo con el colombiano. Sin
que hubiera roce o contacto, el jugador caía
súbitamente, provocando desconcierto y temor.
"Lo primero que vi es que no reaccionaba", contó
el lateral de Rangers Esteban González.
El tiempo pareció detenerse.
Castillo no respondía a lo que sus compañeros
y rivales le inquirían. "Un rato antes le
había dicho a Ezequiel Miralles que se sentía
mal, pero jamás pensamos que se desmayaría",
confesó el capitán viñamarino,
Juan Luis González.
El paramédico de Rangers, José
Luis Castillo, llegó al auxilio de "Tigrillo"
junto a su colega ruletero Jaime Núñez.
"Aunque tenía pulso, tenía
los ojos cerrados y un estado de presumible inconciencia.
Estábamos realmente preocupados", sostuvo
el funcionario rojinegro.
Sin daño cerebral
Apenas un minuto después del
desplome, el jugador fue traslalado en ambulancia rumbo
a la Clínica del Maule, la que no tenía
las condiciones para evaluar un posible derrame cerebral.
"Ahí llamamos a un neurocirujano
amigo para que lo viera en el Hospital de Talca",
comentó el presidente de Rangers, Elías
Vistoso.
Lo que siguió fueron momentos
de gran tensión. En el recinto hospitalario regional,
el neurocirujano Rodolfo Muñoz tuvo una alarmante
primera impresión.
"No se veía bien y sugerí
realizarle un scanner que aclarara las cosas",
advirtió el facultativo.
Afortunadamente para el jugador, el
resultado del examen despejó dudas. "Descartamos
que tuviera una hemorragia cerebral y tras estabilizarlo
decidimos su traslado a Santiago. El jugador sufrió
un síncope, cuya causa es relativa y que se tendrá
que determinar a partir de investigaciones", informó
Muñoz.
El jugador llegó anoche al Hospital
de la Universidad Católica, en Santiago, para
someterse a exámenes que determinaran finalmente
la causa del preocupante desvanecimiento.
El campeón viajó
sin médico a Talca
Cuando Jhon Jairo Castillo se desplomó
en la cancha del Fiscal de Talca todos buscaron con
urgencia a un médico. Sin embargo, Everton viajó
hasta la Séptima Región sin un galeno.
Sólo lo hizo con un kinesiólogo (Germán
Pacheco) y un paramédico (Jaime Núñez).
Iván Stambuck, directivo de
la comisión fútbol ruletera, reconoció
la ausencia del facultativo: "Un doctor viaja permanentemente
con nosotros, pero esta vez no correspondía",
sostuvo.
¿Cómo así? El
dirigente argumenta: "Porque estaba el médico
de Rangers y nosotros llegamos a un acuerdo con ellos
para que asista a nuestros jugadores cuando sea necesario.
Nosotros hacemos lo mismo en casa. Es que es muy difícil
que viaje un doctor, porque el fin de semana está
con su familia".
Pero el médico de los talquinos,
Álvaro Sánchez, tampoco apareció.
Y es que justo en el momento en que el colombiano yacía
en el césped, el profesional estaba en uno de
los camarines del estadio atendiendo a un cadete de
Rangers, según el paramédico rojinegro
José Luis Castillo.
Por su parte, el presidente piducano,
Elías Vistoso, admitió que los clubes
no tienen la obligación de viajar con un facultativo
a todos lados.
"Por acuerdo del Consejo de Presidentes
se asume que el médico del equipo local asistirá
en caso de cualquier emergencia. Y así lo hicimos
nosotros. Entregamos toda la ayuda necesaria al jugador:
lo llevamos a un centro asistencial, lo atendió
un neurocirujano (Rodolfo Muñoz) y estuvimos
con él todo el tiempo que fue necesario",
señaló el mandamás de Rangers.
"Gracias a Dios había una
ambulancia. Eso no se ve en todos lados", valoró
el volante oro y cielo José Luis Cabión.
|