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Los
socios de Rangers tomamos una decisión que puede
cambiar para siempre el destino de nuestro amado club.
Si bien a priori, suena dura la palabra quiebra, lo
que prima es la esperanza de un futuro mejor.
Juan Jose Alfaro
Elamaule .cl
Miércoles 31 de Diciembre de 2008
Foto: Rangers.cl
101 votos a favor, 35 en contra y 3
abstenciones fue el resultado de una votación
histórica, en los 106 años de vida del
Club de Deportes Rangers de Talca. Con estas cifras
se dio por aprobada la petición de quiebra para
nuestra institución, una decisión de sumo
complicada, y que generó un debate intenso, que
contó con una de las asambleas más concurridas
en la historia de Rangers.
Eran las 21 horas de ayer lunes 29
de diciembre, un día que puede marcar un antes
y un después en el corazón de los hinchas
talquinos, un día que puede significar la anhelada
consolidación institucional, o bien, lo que nadie
quiere, la desaparición del club.
La asamblea comenzó con una
breve pero categórica afirmación de nuestro
presidente Elías Vistoso, que de forma tajante
aseguró que cualquiera fuese la decisión
tomada hoy, el directorio que él encabeza, no
sigue al mando del club. Ante este nuevo panorama los
escenarios posibles eran, un club acéfalo, y
con el riesgo de que la ANFP le quitara sus derechos
federativos, que es el mayor patrimonio del club, y
que desembocaría en su muerte inmediata, o bien
se tomaba el camino de la quiebra con un directorio
provisorio, integrado por las mismas personas que están
dispuestas a formar una sociedad anónima para
tomar el control del club.
Se dio la palabra al grupo inversor
integrado entre otras personas, por los destacados empresarios
talquinos, señores Arnoldo Sánchez, Ricardo
Cruz, y Roberto Becerra, para que expusieran qué
significa el proceso de quiebra en una institución
como Rangers. La ponencia estuvo a cargo del ingeniero
comercial y empresario, Pablo Sánchez, hijo y
nieto de ex presidentes de nuestro club.
Su exposición comenzó
con un estudio proyectado de los pasivos del club, que
al día de hoy bordearían los 1100 millones
de pesos, deuda que ha sido el obstáculo más
grande que ha tenido nuestra institución para
encontrar un grupo inversor. Sánchez explicaba
que este proceso de quiebra pretende sincerar las deudas
del club, y en lo posible disminuirlas al máximo,
ya que sólo los acreedores que puedan demostrar
legalmente sus acreencias podrán pedir a Rangers
que les pague, los demás no podrán y Rangers
no estará en obligación de pagar nada
más que lo que la ley lo obligue.
La idea de refundar Rangers es la que
prima, ya que una deuda clara y acotada, es la base
para poder construir un futuro con certezas, y desde
ahí poder inyectar recursos frescos que piensen
al club a 10 ó 20 años plazo, y no como
hasta hoy, donde vivimos el día a día,
siempre con la incertidumbre si el próximo mes
habrá dinero para cumplir nuestras obligaciones
pecuniarias.
El debate por momentos se torna acalorado,
hay férreos opositores a la quiebra, pero nadie
de los opositores está dispuesto a formar un
nuevo directorio, lo que conlleva que su posición
pierda peso y sustento en la práctica, más
bien representaba un gesto simbólico de pertenencia
y de decir, no, yo no voté la quiebra.
Cuando el reloj marcaba las 22 horas,
y cerrado un debate a ratos eterno, en presencia de
un notario público, se inició la votación,
que tenía dos opciones, la aprobación
o bien el rechazo de la quiebra. Yo respiraba profundo,
y me encomendaba a Dios y mis abuelos, que ya partieron,
para tomar la decisión correcta, presumía
que por mi apellido sería el primero en votar,
cosa que ocurrió cuando escuché mi nombre,
era el encargado de iniciar este trance histórico
de Rangers.
Confieso que sentí que decidía
entre la esperanza y la muerte inmediata, pero voté
en conciencia de que era la mejor opción y aprobé
la quiebra. Espero que el amor que he sentido toda la
vida por Rangers, no me pase la cuenta, y me sienta
ante mis futuros hijos o nietos, responsable de que
ellos no conocieran lo que es Rangers. Mi intuición
me dice que voté por la opción correcta,
ahora queda que el tiempo me demuestre que fue así,
de lo contrario, asumiré hidalgamente que los
hinchas de Rangers me recriminen tal decisión,
pero ciertamente no había más alternativa,
muy a mi pesar, pero voté por la ilusión
y la continuidad de mi club amado, en el tiempo.
Finalmente la quiebra fue aprobada
con un inmenso aplauso de esperanza, con el reconocimiento
a Elías Vistoso y su cuerpo directivo, que con
ojos brillosos recibió las muestras de aprecio
de los socios de nuestro club.
La asamblea mandató a don Arnoldo
Sánchez para que junto a su grupo, conforme un
directorio provisorio, encargado en lo inmediato de
conformar el cuerpo técnico y plantel de jugadores
que nos representarán en el próximo tornero
de apertura, con el compromiso cierto de aportar todos
los recursos que este esfuerzo demande, hasta que llegue
el síndico que se hará cargo de la administración
de Rangers, que se aseguró por Sánchez,
siempre contará con el apoyo de su grupo y de
los dineros, si la realidad financiera de ese momento
lo demande.
Con fe en Dios y Talca, espero que
en el año 2102, Rangers pueda celebrar su bicentenario
como un grande, y mis hijos y nietos puedan haber gritado
muchas veces campeón.
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