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El
apertura sigue siendo un dolor de cabeza para Rangers,
a 9 minutos del final cosechó una nueva derrota
que lo mantiene en vilo una semana más.
Juan Jose Alfaro
Elamaule.cl
Lunes 04 de Mayo de 2009
Foto: Rangers.cl
Si se pudiera hablar de justicia en
el fútbol, diría que Rangers fue víctima
de una gran injusticia, perdió sin merecerlo,
pero así es la realidad del fútbol, muy
ingrata cuando más lo necesitas.
Hacía mucho tiempo que no se
dejaba caer la lluvia sobre mi querida Talca, y fue
sólo el complemento de una tarde gris, donde
la lluvia y el llanto de los talquinos se fusionaron
en un único fenómeno que dejó huella
sobre el gramado del Fiscal.
Tengo el corazón herido, no
puedo negar mi pena, y lo contrariado que me siento
escribiendo estas líneas, que mi pasión
me dice no plasmar, pero que mi fuerza de hincha me
convoca a no claudicar. Cuando más se sufre,
más ganas hay que poner en la cancha, no sólo
la del fútbol, sino en las de muchas otras áreas
de la vida.
Varios miembros de mi familia me aconsejaban
no ir al partido, que me iba a mojar sin razón
o que la amenaza de un resfrío se cernía
sobre mi, pero no hay resfrío ni lluvia que pueda
minar mi amor por Rangers de Talca, y quedarme en casa
habría sido un acto que no me perdonaría,
aunque sufra lo indecible, prefiero vivirlo a que me
lo cuenten.
Paragua en mano, una buena parka, y
un par de esperanzas me senté en las gradas del
Fiscal, no había el público de jornadas
anteriores, muchos seguían el partido de pie
ataviados hasta de quitasoles para ver el encuentro
bajo el cobijo familiar, a veces me perdía el
ángulo de alguna jugada por un intruso paragua,
pero no importaba, la pasión estaba en el alma.
En los 6 minutos del primer tiempo
me ilusioné con un tiro libre de Espinosa que
providencialmente Herrera manda al corner, en medio
de un sobrepoblado medio campo audino que lo único
que exhibía sobre el campo era la idea de no
perder, un esquema mezquino, carente de toda idea futbolística.
Rangers trataba de hacer píe
sobre el terreno fangoso con buen fútbol, Espinosa
trataba de armar buenas jugadas, aunque a ratos caía
en la impericia de un pase errado, o la falta de entrega
en el metro final.
Audax por su lado no cruzaba la mitad
del campo, se refugiaba en pos de un contragolpe que
no llegaba, el juego se diluía en la mitad del
campo, Rangers ponía las ganas, Audax el juego
sucio.
Minuto 26 y Maximiliano Pérez
desborda por el costado izquierdo del ataque, centro
rasante casi pegado a la línea de gol, Celasco
alcanza el balón y centra para Vranjican, quien
controla y cede para Villaseca que remata potente al
centro del arco, pero contiene Herrera.
20 minutos más tarde y cuando
la primera fracción caía, Mariano Celasco
culmina un contragolpe apilando rivales en el borde
del área, pero su remate pasa pegado junto al
poste izquierdo del arquero capitalino. Rangers era
mucho más, pero la suerte no estaba de su lado.
Segundo tiempo
El segundo acto tuve dos actores sobre
el terreno de juego, un Rangers que buscó desde
el primer minuto la victoria y un juez Carlos Ulloa
que hizo todo lo posible para que ello no ocurriera,
un arbitraje por decir lo menos, amateurs, que llevó
el partido por el lado de la exaltación de los
jugadores locales, y peor aún, asesorado por
2 líneas que contribuían con ahínco
su mediocridad.
En los 6', un mano a mano de Vranjican
con Herrera que culmina un remate sobre el pecho del
portero audino, priva a Rangers del 1 a 0. Rangers se
volcó sobre el área visita, probó
con todas las formulas posibles, pero el candado visitante
surtía efecto, la estrategia del “murciélago”
sacaba ventaja.
Minuto 23 y el recién ingresado
Aníbal Carvallo recoge un pase por el sector
izquierdo del ataque, ingresa en diagonal sobre el área,
remata cruzado pero su disparo pasa de nuevo junto a
un poste, la mala fortuna no se va del Fiscal.
5 minutos más tarde Celasco
prueba de distancia y con mucha dificultad Herrera lanza
al tiro de esquina, el grito de gol se ahogaba en las
gargantas de los estoicos hinchas que soportaban la
inclemencia del tiempo. En los 33 es Carvallo quien
remata de distancia, aunque nuevamente la decisión
no cobra premio.
Hasta que llegó lo impensado,
los últimos 10 minutos fatales que está
teniendo el elenco de la R, desborde por el lado izquierdo
del ataque visita, un claro empujón sobre Bastián
Arce que lo desestabiliza y cae al suelo, pero que el
arbitro Ulloa, en su tarde negra, deja sin sanción,
propicia el centro para que Gigena de cabeza ponga el
0 a 1 y la estocada final sobre un herido Rangers. Los
jugadores se abalanzan sobre Ulloa representándole
su error, pero este en actitud soberbia los amenaza
con tarjetas.
De ahí en más Rangers
trató de conseguir el empate, estuvo a punto
en varias ocasiones, como cuando Herrera con la punta
de los dedos saca un remate de Pérez que se clavaba
en un ángulo.
Los últimos minutos de Audax
fueron de un triste espectáculo de mezquindad,
simularon cuanta falta pudieron, quedaban tirados sobre
el campo largos minutos con la anuencia del juez de
la tarde negra, una manera muy poco digna de defender
un resultado.
Los últimos segundos fueron
una serie de corner y remates a favor de Rangers, en
los cuales hubo un posible penal por mano, que el juez
una vez más dejó sin sanción. El
pitazo final trajo nuevos reclamos del elenco piducano,
en los cuales Pablo Vranjican se ganó la tarjeta
roja por reclamo reiterado. Una derrota dolorosa, que
no merecía Rangers, los momentos difíciles
son para los grandes, y Rangers es uno de ellos, y estoy
seguro que de ésta, saldremos adelante.
Estadísticas:
Rangers (0): Martínez,
Arce, Gómez, Avendaño, Celasco, Núñez,
Millape, Villaseca, Espinosa, Pérez y Vranjican.
DT: Oscar Del Solar.
Audax (1): Herrera,
Vilches, Garrido, Domínguez, Rieloff, Reynero,
Campos, Martínez, Medel, Toledo y Gigena. DT:
Pablo Marini.
Arbitro: Carlos Ulloa
Estadio: Fiscal de Talca
Público: 1340 espectadores
Recaudación: $ 1.214.500
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