Con olor a potrero  
 


Sólo un empate consiguió Rangers frente a a Universidad de Concepción. Lamentablemente no sirve mucho para salir del pozo. Ya no queda margen de error, sólo queda rezar.


Simón Collado I.
Rangers
.cl
Lunes 07 de Septiembre de 2009
Foto: Rangers.cl


No crea que el titular es por la cancha del Fiscal que soportó ahora sí menos agua que en la suspensión anterior. Es simplemente porque Rangers está en el fondo de la tabla general, empató dos partidos en donde los 6 puntos eran imperiosos, no muestra respuesta futbolística, no se ve la ascendencia del estratega, poco apoyo popular y una lista penosa de situaciones.

Son varias más. Tras salir expulsado a los 65', Ezequiel Brítez intentó acceder a la tribuna para increpar a unos hinchas rojinegros, que recriminaron su actuar sobre el césped talquino descargando su ira en el jugador presintiendo este triste final de 2009. Tuvo que ser controlado para no llegara las puñas. En años anteriores cuando se ha visto una situación así, casi siempre se baja a la segunda.

“Hablaremos con la dirigencia y tomaremos las medidas necesarias porque estas actitudes matonescas no son de un club profesional”, señaló el dirigente Antonio Peredo en referencia a la actitud del flaco defensor.
Un reflejo del duro momento que viven los piducanos, que sumaron su segundo empate como local (el anterior fue ante Curicó Unido), y siguen hundidos en el fondo de la tabla anual, sin capacidad de reacción.

Más de 500 minutos debieron pasar para que la sequía goleadora fuese pulverizada por el tantas veces criticado “Dunga” Pinto. El gran capitán bregó todo el partido en una pesada cancha y le llegó su premio tras estar en desventaja en el marcador y en forma numérica.

De la apertura de la cuenta se puede decir que fue una mala salida de Martínez y eso es innegable. Claro que antes estuvo notable para enviar al córner. Fue una buena actuación del meta, pero los errores se pagan con goles bajo los tres palos, si no pregúntele a Bravo.

Cuando el partido expiraba, los ánimos estaban tan caldeados que Mariano Celasco (Rangers) y Fernando Giménez (U. de Conce) fueron expulsados por sendas agresiones.

Rangers sigue sin levantar, mientras el margen para evitar el descenso se acorta.

Y lo peor de todo es que no se observa ascendencia, sino más bien desesperación. Hay jugadores que no reciben ninguna instrucción previa. Ni se hablan, ni se miran. Otros, se hacen expulsar. Otros, miran desde la tribuna tras ser citados y no convocados dentro de los 16 por decir la verdad, sabiendo que pueden resolver perfectamente uno de los grandes problemas que tiene este equipo: las bandas, ya que ni Núñez (lleva varios partidos perdido) ni Celasco fueron solución.

Así es difícil, pero habrá que bancarlo hasta el final. Aunque lo del entretiempo con ese atisbo de renuncia puede repetirse más temprano que tarde.