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El
punto les sirvió más a los visitantes,
que se mantienen fuera de la promoción. Por su
parte, Rangers quedó colista, y el panorama de
la "R" se ve negro. La nota preocupante fue
la lesión que sufrió el portero curicano
Héctor Barra, quien debió ser operado.
Simón Collado I.
Rangers .cl
Lunes 31 de Agosto de 2009
Foto: Diarioelcentro.cl
En el "clásico del Maule" se jugaban
muchas cosas. Ganar un partido importante, pero por
sobre todo sumar en la tabla acumulada para evitar o
alejarse del descenso.
Pero rojinegros y albirrojos no dieron
el tono con las expectativas, pese a que al minuto de
juego Alberto Ortega estrellaba un balón en el
poste para los curicanos.
En la segunda etapa, lo tuvieron Lucas
Ojeda (48'), Eduardo Dos Santos (73' y 92') y Paulo
Vranjicán (90') para los de la "R".
Fueron escasas ocasiones, pese a que ganar resultaba
urgente.
"Hicimos un buen partido, pero
nos faltó el gol; ellos dominaron los primeros
minutos, pero después nosotros fuimos más
rápidos. Está la tranquilidad de que entregamos
todo en la cancha", dijo el volante Marco Villaseca.
"Si bien el primer tiempo fue
de Curicó y el segundo de Rangers, fue un resultado
justo", dijo Luis Marcoleta, DT de los curicanos.
En la última jugada del encuentro,
una innecesaria entrada de Dos Santos -que no fue amonestado-
dejó al portero Héctor Barra lesionado.
Se pensó que no era de cuidado, pero al llegar
a Curicó debió ser trasladado al hospital
local, donde fue operado. El choque le apretó
el diafragma, lo que generó un orificio en el
intestino que provocó una hemorragia. Ahora,
el jugador deberá estar hospitalizado y en observación
por al menos 10 días.
21 Los puntos que suma Rangers en la
tabla anual. Es el colista. Preocupànte por donde
se le mire.
Además, no encuentra solución
por las bandas. Ni Núñez ni Bonet desequilibraron
en favor de Rangers, sí para los de la banda
sangre con constantes errores y entregas del balón
al contrario (sobretodo Mariachi). Celasco estaba en
la tribuna que es que debiera estar ahí. Dos
Santos no es ni será el milagroso como algunos
ingenuos quisieron vender humo.
A este estratega se le ha dado todo.
Contrataciones extranjeras a destajo, 60 días
de un torneo a otro para preparar bien el plantel, un
preparador de arqueros, concentraciones el día
anterior (que es un deber, pero en otras oportunidades
ni eso), etc. Pero está nublado y puede ser muy
tarde cuando nos demos cuenta que estábamos sólo
enbobados con el triunfo en el Nacional y la frase "déjenlo
trabajar tranquilo que el hombre sabe", tendremos
que escribirla cuando se viaje a Calera, Copiapó,
Temuco, Quillota y otros hermosos parajes futbolísticos
de nuestra tierra.
Y no son muchos los que alzan la voz
y hablan del poco fútbol que se ve en cancha.
Ya algunos (de esos mismos) comienzan a esconder la
cabeza y a ladrar excusas que sólo intentan desviar
la atención de lo que realmente sucede: Nos hundimos
en el fondo.
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