La hora de los balances  
 


Tras la igualdad 0-0 ante Coquimbo Unido, el Torneo de Apertura para Rangers se acabó antes de los Play Offs, instancia no conocida por los talquinos desde el Apertura 2004. A continuacioón un análisis detallado del accionar del conjunto maulino durante la temporada 2006.

Rodrigo Retamal V.
Rangers.cl
Miércoles, 07 de Junio de 2006
(Foto: Rangers.cl)

 

Negativo. No existe otro calificativo para definir el pasar de Rangers durante el Torneo de Apertura 2006, campeonato que para el conjunto rojinegro vio su fin en el partido empatado sin goles frente a Coquimbo Unido en la Cuarta Región, y que vio cómo la escuadra maulina terminó en el penúltimo escalafón y sólo superando a Santiago Morning.

Si el año deportivo hubiese finalizado con el duelo ante los "piratas", Rangers estaría disputando la liguilla de promoción frente a Curicó Unido, equipo que marcha en el tercer lugar en la Primera B.

Por otra parte, Rangers no conoce de Play Offs desde el Torneo de Apertura 2004, cuando se quedó eliminado ante Santiago Wanderers tras igualar 1-1 en Talca y perder 3-0 en la Quinta Región.

Además, el primer semestre del 2006 fue testigo de una serie de incidentes dentro y fuera de la cancha que repercutieron en el accionar de los talquinos.

Manuel Avendaño fue el primero en protagonizar un acto de indisciplina. El defensa fue sorprendido por el entonces entrenador de cadetes, Ramón Castro, con hálito alcohólico después de llegar tarde a una práctica. Aquello motivó que la dirigencia lo separara del plantel hasta que la necesidad de zagueros dada la mala campaña obligó a los directivos hacer posible el regreso del "21".

Luego, fue el cuestionamiento permanente a la labor del técnico Gerardo Reinoso y el despido del trasandino por los malos resultados del equipo. Posteriormente, nuevos actos de Indisciplina esta vez protagonizados por Ramón Ávila y Felipe González, quienes fueron sorprendidos en un local nocturno el jueves después de caer con Colo Colo 7-2 en el Estadio Monumental.

Después, vinieron las declaraciones del volante Yerko Darlic al diario La Cuarta cuestionando las capacidades futbolísticas de algunos jugadores.

Y por si fuera poco, ocho directivos de Rangers presentaron sus renuncias, todas ellas desencadenadas por el fallido intento de contratar como entrenador a Gino Valentini y por los permanentes ataques entre los regentes acusándose de privilegiar sus intereses personales por sobre los del club.

En este panorama, fue difícil pensar que los líos fuera del campo de juego no se traspasaran al primer equipo. Más aún si se considera que la asistencia al Estadio Fiscal no fue la que en años anteriores nos tenía acostumbrados el recinto de Avenida Bernardo O' Higgins. Ello redundó en las pocas recaudaciones que poco ayudaron en una aproblemada situación financiera del club Rangers.

Números para el olvido

Recurriendo a las estadísticas, los números ratifican el nefasto pasar del conjunto rojinegro durante el Apertura. En materia de puntos, Rangers obtuvo 16 unidades y sólo supera a Santiago Morning que alcanzó 12 dianas.

En un total de 18 partidos jugados, los de la "R" se abrazaron en cuatro oportunidades, igualaron en otras cuatro y perdieron en las diez fechas restantes.

De las cuatro victorias conseguidas por los piducanos, sólo una fue conseguida fuera de casa. Aquélla fue ante Universidad de Concepción en la Región del Bío Bío por 3-1. Sin embargo, se revirtió negativamente el registro del Apertura 2005 en el que un gran porcentaje de los puntos ganados por Rangers fue conseguido merced a no pocos triunfos como visitantes.

Y en cuanto al aprovechar la condición de local, los rojinegros tampoco pudieron hacerla respetar pues sólo en tres ocasiones los hinchas abandonaron el Fiscal con la dicha de haber ganado. Esas ocasiones fueron ante Deportes La Serena (1-0), Audax Italiano (3-0) y Everton (2-0)

Los problemas defensivos, el punto más bajo del equipo, repercutieron en que Rangers se convirtiera en la escuadra que más veces tuvo que ir a buscar el balón a su portería. En total, los delanteros rivales celebraron en las narices rojinegras en 40 oportunidades, en tanto que los arietes talquinos festejaron 26 veces. De estas cantidades, se desprende una diferencia de -14 goles.

Juan Cisternas y Enrique Omar Mallea fueron los goleadores de Rangers con seis anotaciones. Con tres aparece Héctor Santibáñez. Con dos goles Horacio Chiorazzo, Jonattan Núñez y Fabián Ibarra. Y con uno Claudio Arancibia, Felipe González, Manuel López, Nino Rojas y Patricio Neira.

Uno por uno

Gustavo Dalsasso:
Si no fuese por su intervención, muchos partidos que se perdieron por poca diferencia hubiesen terminado en memorables goleadas. Dio seguridad en el arco rojinegro pero le faltó mayor competencia interna tal como la tuvo el 2005 con Juan Luis Mora. Respondió aunque en los últimos partidos se mostró feble en el corte de centros debido a que término jugando con una lesión en una de sus muñecas.
Felipe Ormazábal: Debut y despedida ante Santiago Morning en la primera fecha. Era la apuesta de Gerardo Reinoso en la zaga, pero el espigado defensor no respondió.
Jorge Fernández: Como defensa no rindió como se espera de un argentino que, se supone, viene a aportar y es mejor que cualquier chileno en su puesto. Sin embargo, como volante de contención su desempeño mejoró ostensiblemente.
Ricardo Olivares: Autor material de numerosos penales en contra de Rangers. A pesar de algunos chispazos, no dio la seguridad necesaria en la zaga ni menos, al usar la camiseta "4", hizo olvidar a Gustavo Semino.
Rodrigo Castro: Fracturado en el partido frente a Everton, su comienzo fue negro al ser utilizado como zaguero central. Desplazado a la banda derecha, sólo en el partido ante Palestino tuvo una buena tarde.
Eduardo Pinto: El amigo de todos en el mediocampo. De gran entrega y sacrificio, muchas veces se vio sobrepasado al no tener un acompañante ideal en las labores de quite. Sin embargo, se le reconoce el tesón y su gran despliegue en el afán de arrebatarle el balón al adversario. Uno de los puntos altos.
Oscar Ibarra: La hinchada rojinegra echa de menos al Ibarra que no fallaba los pases, al veloz puntero izquierdo y al certero en sus remates de distancia. Aunque fue utilizado como volante de quite o marcador izquierdo, la experiencia adquirida por "zapatilla" hacía esperar un mejor rendimiento, Eso sí, hay que decir que las sucecivas lesiones que lo han afectado han mermado su rendimiento.
Miguel Ayala: Sólo a Gerardo Reinoso convenció como líbero. Cuando fue requerido en cualquier lugar de la zaga, mostró la inseguridad propia del que es cambiado de puesto. Con Yuri Fernández funcionó relativamente bien como marcador derecho o como volante de quite. Nadie entiende qué hacía en la defensa extrema.
Felipe González: Mucho ruido y pocas nueces. Sólo subió su rendimiento en las últimas fechas, pero en gran parte del campeonato no mostró los pergaminos que lo trajeron a Talca. Además, protagonizó un acto de indisciplina que marcó su divorcio con la hinchada.
Manuel López: Cuando le tocó jugar, puso respeto en el juego aéreo defensivo. Sin embargo, su juego violento por el suelo le trajo negativas consecuencias como la expulsión frente a Everton. Tampoco fue prenda plena de seguridad en la extrema defensa.
Juan Martínez: Tuvo su oportunidad de consagrarse. Ante Universidad Católica realizó un correcto partido, pero frente a Cobresal regaló el segundo gol de los nortinos. Nunca más fue requerido.
Ramón Ávila: Suplencia absoluta y ningún gol convertido. Ávila tuvo un nefasto primer semestre cuya máxima expresión fue el acto de indisciplina cometido junto con Felipe González.
José Inostroza: Incapaz de repetir su gran segundo semestre de 2005, Inostroza desaprovechó las pocas oportunidades que tuvo de jugar. Por ejemplo, en Puerto Montt fue responsable del primer gol salmonero al rechazar fallidamente un balón. Su futuro futbolístico es incierto.
Claudio Arancibia: Otro que tuvo pocas chances de jugar, aunque cuando lo hizo respondió más que Olivares o Ayala.
Jonathan Moraga: Interesante despliegue en la mitad de la cancha y firmeza en las pelotas divididas a pesar de su delgada contextura. Estuvo presente sólo en los primeros partidos.
Héctor Santibáñez: Al igual que Felipe González, sólo al final del Apertura tuvo una actuación desequilibrante al anotarle a Palestino y Everton. Durante el primer campeonato, sus actuaciones siempre terminaron en centros groseramente fallidos que no convencieron al respetable.
Horacio Chiorazzo: Cuando jugó, hizo lo que tenía que hacer: goles. El problema es que jugó muy poco debido a sucesivas lesiones.
Enrique Omar Mallea: La gran figura del equipo. Desequilibrante desde la mitad de la cancha en adelante y el mayor elemento ofensivo de la estantería rojinegra. Técnica, goles y sacrificio al servicio de Rangers. Uno que debe continuar.
Patricio Neira: Relegado a la suplencia, poco pudo hacer entrando en los segundos tiempos. Recordado es, sin embargo, su gol a Universidad Católica.
Manuel Avendaño: Su problema de indisciplina lo marcó futbolísticamente. Fue ofrecido a equipos de la Primera B que no lo quisieron pero tuvo su revancha haciendo un interesante partido frente a Universidad Católica. Sin embargo, en ese mismo lance se retiró lesionado y nunca más volvió a actuar.
Claudio González: Interesante valor juvenil al que Ramón Castro le dio la oportunidad de aparecer. Sin embargo, debe ser más correcto en los pases y aumentar su masa muscular para no tener problemas en ir y sacarse la marca.
Mauricio González: Poco jugó, aunque cuando lo hizo dio mayor seguridad que Olivares y Ayala. Ello quedó demostrado en el partido ante Audax Italiano en Talca. Sin embargo, su continuidad no es segura.
Juan Cisternas: Uno de los goleadores del equipo. Aunque erró ocasiones increíbles (como en La Cisterna), su cometido es más que aceptable tomando en cuenta su carácter de luchador a pesar de carecer de gran capacidad técnica. Se pensó que iba a ser un "Jorge Baeza II" pero con goles se encargó de demostrar su valía.
Yerko Darlic: Un jugador que por nombre llegó a Talca. Totalmente en deuda. Nunca impuso respeto en la mitad del campo de juego y siempre delegó sus tareas de quite a Eduardo Pinto. Además, fue poco certero en la entrega del balón ni tampoco demostró sacrificio por la causa rojinegra. Muy pobre su cometido.
Nino Rojas: Proveniente de las canteras talquinas, tuvo su día de gloria ante Huachipato al anotar el descuento frente a los siderúrgicos. Carente de técnica, su elevada contextura fue la llamada a marcar las diferencias que no pudo concretar. En otras palabras, un "Silvio Fernández II".
Jonattan Núñez: Joven volante que mejoró de gran manera su rendimiento en la temporada 2005. Sin embargo, comenzó de más a menos en cuanto a su rendimiento aunque sus condiciones levantan esperanzas de un buen pasar futbolístico en el segundo semestre.
Héctor Tapia: Ineficiente a la hora de sacar un centro desde la banda izquierda. Sin embargo, la responsabilidad es compartida puesto que su ubicación natural es la de un volante de quite, de la cual fue desplazado por el inefable Daniel Salvador y mantenido allí por los sucesores del actual DT de Palestino.