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Desde
los 12 pasos, el conjunto rojinegro vio hacerse realidad
su peor pesadilla: jugar el 2007 en la primera B. El
objetivo de la permanencia se estaba cumpliendo hasta
el minuto 93’ donde se empezó a escribir
el calvario rojinegro.
Eduardo Macaya
Rangers.cl
Sábado, 09 de diciembre de 2006
La tarde del viernes 8 de Diciembre
de 2006 será difícil de olvidar para muchos,
un día negro para la historia rojinegra que sabe
de triunfos y fracasos. En esta ocasión fue una
mas de éste ultimo, un fracaso no lograr la permanencia
después de estar a un paso de los play-off. ¿Como
llegamos a esto? Es una sumatoria de cosas que podremos
revisar a medida que pasen los días.
Lo cierto es que Rangers debía
enfrentar a Lota en su pequeño estadio que a
1 hora del inicio del encuentro ya se encontraba repleto,
como también lo estaba en el cerro que lo escolta.
Unas 3.000 personas seguirían las acciones desde
dicho lugar.
Gran expectación causó
el encuentro también en los medios de comunicación,
lo que dejó ver la poca experiencia en organizar
eventos de gran convocatoria: “No quedan petos”
fue la respuesta que se escuchó en camarines
¿la opción? Usar petos que ocuparon los
jugadores en el calentamiento, una verdadera vergüenza
para una institución que pretende ser de primera,
al final, toda la prensa sin petos detrás de
los arcos.
La fiesta esta dispuesta en la galería,
un estadio de blanco recibió al elenco local,
quienes comenzaron a cimentar el triunfo apenas a los
4 minutos de juego en una de las primeras jugadas por
el sector izquierdo del ataque; apareció José
Salcedo con un tiro cruzado que batió la resistencia
de Gustavo Dalsasso cuando Héctor Tapia solo
miraba.
Después del 1-0 Lota tuvo innumerables
oportunidades de marcar la segunda cifra que les daría
el paseo directo a la segunda división, pero
la impericia de sus delanteros y las manos de Dalsasso
mantenían las cosas tal como estaban. Por su
parte Rangers, no mostraba nada en el campo de juego,
sólo pelotazos largos desde la última
línea para alejar el peligro y en una de esas,
pillar desacomodada la defensa esperando el pivoteo
de Cuello o Neira. El mediocampo rojinegro sólo
tenia en Ibarra y Huaiquipán a los generadores
de juego, Felipe González sólo caminaba
la cancha, en un partido que se jugaba a un ritmo que
ni en su mejor momento en Audax Italiano podría
llevar.
De a poco Rangers se fue creando posibilidades
de Gol, Cuello tuvo un par de ocasiones pero que no
llegaron a causar mayor peligro, quizás la más
clara por estar solo frente al arco con un arquero entregado,
fue la vivida por Patricio Neira quien si remataba a
un costado del arco o bien levantaba la pelota conseguía
el empate, pero en forma inexplicable decidió
tocar hacia el centro, permitiendo el fácil despeje
del balón. Una clara posibilidad que costaría
caro en el global del partido.
A esa altura con un 1-0 a cuestas,
los rojinegros sólo esperaban el término
de los primeros 45 minutos para en el camarín
buscar explicación a lo mal que estaban jugando;
falta de actitud, inexperiencia, pánico escénico
podrían ser las explicaciones para un nivel tan
bajo en el juego piducano.
SEGUNDO TIEMPO
El reinicio del encuentro trajo nuevos
ánimos en la gente rojinegra, quien desde el
primer minuto salió a buscar el empate que los
dejara en la división de honor, pero tal como
ha ocurrido hasta ahora, el gol no llegaba. Huaquipán
buscó y buscó, Ibarra en la doble función
sacaba ventaja a sus marcadores, lo que permitía
el desborde de Inostroza que en un par de ocasiones
llegó a línea de fondo sacando centros
que no pudo conectar Cuello.
Pasaban los minutos y el gol no llegaba.
Cisternas reemplazó a Felipe González
que deambuló sin rumbo en la cancha - pasó
sin pena ni gloria por el césped de Coronel-
tal como lo hizo en la institución centenaria.
Limenza sin ser un gran portero, se
convertía en figura tras contener los embates
de Cuello, Neira y cortar a su favor un mano a mano
contra Huaquipán, pero de héroe a villano
pararía en el minuto 83’ cuando nuevamente
Huaquipán lo elude con un suave toque de balón
y no le queda otra que derribarlo a la entrada del área.
Fabián Ibarra con una tranquilidad envidiable
cambia el penal por gol a menos de 7 minutos del término
del partido.
7 minutos por jugar, 7 largos minutos
que sólo se debían jugar con la experiencia
de los que han estado en instancias mayores, los experimentados,
los profesionales. Pinto, Vergara y Mallea pudieron
darle el manejo necesario al partido para sacarlo adelante.
Pero Pinto salió por decisión técnica,
siendo reemplazado por Moraga, lo que no impidió
que el capital siguiera dando instrucciones detrás
del arco; Vergara no fue considerado por Castro…
¿A qué defensa tenía en la banca?
Ninguno; y por último Mallea, quien veía
haciendo fútbol, pero no fue considerado por
el técnico.
Parecía que el empate era definitivo,
pero una pelota que nunca fue despejada, que Tapia miraba
y no atinaba a hacer nada, permitió a Roberto
Silva vestirse de héroe al tercer minuto de alargue,
quien sacó una volea que se coló en el
ángulo izquierdo de Dalsasso, que hizo explotar
el Federico Schwager. No hubo tiempo para más,
era el 2-1 y los penales se presentaban como la opción
de definir el resultado del partido.
Ibarra, Huaquipán, Ávila,
Cisternas y Ayala eran los encargados de los lanzamientos
penales en Rangers, siendo desperdiciados los 2 últimos,
perdiendo la serie por 4-3 ante la alegría de
un pueblo entero, ansioso de alegrías. La tristeza
e impotencia era notoria en los 1.000 hinchas talquinos,
más de alguna lágrima corrió por
la cara de los hinchas rojinegros, como aquel niño
que lloraba en El teniente de Rancagua en el apertura,
lo pudimos ver al término del Clausura en mas
de algún hincha, un niño que lloraba y
era entrevistado por los siempre presurosos medios talquinos.
Durante la semana se buscarán
culpables, pero en Coronel estos 11 hombres tuvieron
la posibilidad de volver con los 3 puntos, más
de 5 claras ocasiones de gol desperdiciadas, por la
impericia de los delanteros y quizás la falta
de categoría de algunos.
La hinchada, por de pronto, pidió
a la salida del estadio la cabeza de dirigentes, cuerpo
técnico y la mayoría de los jugadores,
no encontrando horizonte alguno en una nublada mirada
ocasionada por errores que comenzaron desde principio
de año, con la llegada de Gerardo Reinoso y posteriormente
con Ramón Castro en el banco quien no pudo demostrar
lo que algún día fue en el campo de juego.
Ahora a jugar en los potreros. Donde
Rangers no estaba desde hace seis años. Donde
Rangers será grande otra vez. Donde Rangers debe
asumir la experiencia de este fracaso deportivo. Donde
de una vez por todas los que se dicen ser verdaderos
ranguerinos hagan algo positivo por la institución
y dejen de lado caprichos personales e intereses propios
por el bien de la institución.
Hoy aparecerán miles de generales
después de esta batalla perdida, pero los verdaderos
guerreros se ven en otras instancias y esta es una de
ellas. Rangers es más que un ascenso o un descenso.
Rangers es historia y tradición. Historia de
más de cien años y tradición es
que Rangers vuelva la división de honor del fútbol
profesional chileno haciendo las cosas bien. Gestión,
organización, planificación y unión
son los pilares para lograr los objetivos propuestos.
Es de esperar que ahora esto se haga. Lamentablemente
habrá que desarrollarlo en la Primera B, con
equipos como el de la ciudad de las tortas.
Pormenores
Lota Schwager (2): Cristián
Limenza; Gustavo Moreno (63' Roberto Silva), José
Mardones, Alan Rivera, Juan Pablo Vera; José
Salcedo, Leonardo Briceño, Francisco Castillo
(78' Gustavo Moreno), Marcos Plaza (55' Cristián
Vera); Patricio Morales y Luis Monroy. DT: Jaime Nova.
Rangers (1): Gustavo Dalssaso; Héctor
Tapia, Miguel Ayala, Ricardo Olivares, José Inostroza;
Eduardo Pinto (66' Jonathan Moraga), Fabián Ibarra,
Felipe González (61' Juan Cisternas), Francisco
Huaiquipán; Román Cuello y Patricio Neira
(82' Patricio Avila). DT: Ramón Castro.
Goles: 1-0, 4' José Salcedo.
1-1, 83' Fabián Ibarra. 2-1, 93' Roberto Silva.
Penales: para Lota marcaron Patricio
Morales, Alan Rivera, Cristián Vera y José
Salcedo. Para Rangers anotaron Fabián Ibarra
y Francisco Huaquipán, y fallaron Juan Cisternas
y Miguel Ayala.
Arbitro: Rubén Selman.
Amarillas: Vera, Moraga (LS); Ayala,
González, Huaiquipán, Inostroza, Cuello
(R).
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