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De
los cuatro jugadores que fueron fichados “a última
hora” para el Clausura, todos sufrieron desgarros
musculares.
Juan Pedro Peña
Diario el Centro
(Foto: rangers.cl)
Cuando terminó la participación de Rangers
en el torneo de Apertura 2004, al ser eliminado fácilmente
por Santiago Wanderers, tanto directivos como cuerpo
técnico (que ya lideraba Gerardo Manuel Reinoso)
hicieron un mea culpa en el sentido de haber contratado
jugadores sólo días antes de iniciarse
la competencia, sin que ellos fueran sometidos al rigor
de un trabajo físico, denominado de pretemporada,
y que le da a los futbolistas un fondo físico
suficiente para reducir la posibilidad de sufrir lesiones
de carácter muscular durante la competencia.
Baste recordar, como ejemplo, la poco ideal forma física
de jugadores como Cristián Montecinos y Sergio
Vásquez, quienes -a pesar de ello- igual se dieron
maña para marcar diferencia en un equipo que
llegó a estar ocho fechas sin ganar, hasta que
levantó su rendimiento tras el despido de Daniel
Salvador y el arribo de la “Vieja” Reinoso.
ESCASOS MINUTOS
Aunque se pensó que la lección se aprendería
para el Clausura, los hechos dan cuenta de que la regencia
-exclusivamente por el factor presupuestario- volvió
a fichar jugadores días antes del torneo, sin
que participaran del trabajo de intertemporada que lideró
el preparador físico Jorge Méndez.
Así se explica que de los cuatro futbolistas
contratados (tres de ellos argentinos), ninguno haya
superado los 744 minutos jugados para un total de mil
260; de los cuales el polifuncional Carlos Garrido es
quien marca mayor presencia con mil 170 minutos.
De esos cuatro, lejos quien más desafortunado
paso ha tenido por el Rojinegro es el volante Claudio
Chavarría (ex UC, Borussia Dortmund alemán
y Universidad de Honduras), quien sólo anota
en su bitácora 26 escasos minutos, cuando reemplazó
a Franco González en el duelo que la R perdió
2-1 con Cobresal en El Salvador.
Aunque ahora está afectado por un esguince medial
de rodilla derecha (jugada fortuita y propia de la actividad);
hace casi un mes el deportista sufrió un desgarro
que le impidió ser considerado por el técnico,
quien lo avizoraba como alternativa válida para
la zona de creación.
Caso particularmente frustrante para los requerimientos
ranguerinos ha sido la presencia del trasandino Pablo
Lezcano, quien nunca ha terminado un partido completo,
acumulando ocho presencias parciales, sumando 345 minutos
y ningún gol a su haber.
SALVANDO
Quienes se salvan de la crítica despiadada son
el volante Omar Enrique Mallea y Matías Milozzi;
sobre todo el primero, quien además de haber
anotado dos goles en sus 514 minutos de juego, demostró
ser el jugador de mayor peso y trascendencia futbolística
de una plantilla que se caracteriza por la juventud,
la poca solidez y regularidad.
Por su parte, el pelilargo ariete trasandino resulta
ser el máximo artillero del equipo, con cuatro
anotaciones, en 744 minutos.
De todas formas, aportes más o menos, todos los
mencionados han sufrido desgarros musculares que los
han dejado sin competir -a lo menos- por espacio de
20 a 30 días; demasiada ventaja para torneos
cortos.
Y un dato final. Para los trascendentes últimos
tres partidos de la fase regular (ante San Felipe de
local, Everton de visita y Palestino en el Fiscal),
la “Vieja” Reinoso sólo podrá
disponer del hasta ahora intrascendente Pablo Lezcano…¿los
demás? Mallea y Milozzi desgarrados; mientras
Chavarría sigue recuperando un esguince de rodilla.
SITUACION DE REINOSO
Con dos fechas de suspensión
fue sancionado el estratego rojinegro Gerardo Manuel
Reinoso por sus reclamos acontecidos en el duelo frente
a Huachipato.
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